En 1996, el director danés Nicolas Winding Refn estrenó su ópera prima, Pusher, un violento thriller sobre un dealer en problemas que mostraba una Copenhague sucia y salvaje, muy alejada de la típica postal turística.
La película fue un suceso. Solo en Dinamarca superó los 200.000 espectadores durante sus primeras semanas en cartel. Con las actuaciones de dos jovencísimos Kim Bodnia y Mads Mikkelsen, Pusher tomaba influencias del cine de Quentin Tarantino y Martin Scorsese. Los medios daneses, de hecho, llegaron a calificar a Refn como el «Scorsese danés». Todo parecía jugar a su favor hasta que una serie de malas decisiones lo llevaron a un punto de no retorno.
Tras el éxito de Pusher, Refn dirigió Fear X (2003), una película mucho más ambiciosa en términos artísticos y con un presupuesto inusualmente alto para su carrera. Si bien la crítica quedó dividida —»elegante y reflexiva», publicó Variety; «parece más un ejercicio intelectual que un drama convincente», sentenció The Hollywood Reporter—, el verdadero problema fue que la película no logró repetir el éxito comercial de Pusher.
El fracaso supuso un duro golpe para Refn, sobre todo en lo económico. Ocho años después del estreno de su primera película, Gambler sigue a Refn mientras intenta salir de una deuda de más de cinco millones de dólares. Reunido con sus productores, evaluando alternativas junto a sus contadores y reflexionando sobre el futuro de su familia, el director aparece retratado como un cineasta obligado a reinventarse para sobrevivir.
La realizadora danesa Phie Ambo presenta la historia casi como el reality de una tragedia financiera, aunque atravesada por momentos muy divertidos. Refn debe escribir un guión a contrarreloj y desarrollar una segunda y una tercera entrega de Pusher que resulten originales y estén a la altura de la primera para conseguir financiamiento y saldar sus deudas. El resultado es un documental tan tenso como cualquiera de sus películas, con una diferencia fundamental: esta vez, el protagonista se juega su propia carrera.
Esta semana sumé Gambler a mi lista de documentales sobre películas, actores y directores. Lo podés ver en mi Letterboxd.




