Desde su trilogía de documentales sobre los Estados Unidos después del 11-S, los intereses de la directora Laura Poitras parecen girar alrededor de los abusos del poder. Películas como My Country, My Country (2006), The Oath (2010) y la extraordinaria Citizenfour (2014) exploraron la violencia, el encubrimiento y el control de la información del nuevo orden global tras los ataques terroristas. A ese grupo de largometrajes se sumó en 2022 un alegato contra el negocio de las farmacéuticas en La belleza y el dolor.
La elección del periodista Seymour Hersh como personaje de su último documental no debería sorprender. Cover-up: un periodista en las trincheras, uno de los estrenos recientes en Netflix, recorre la carrera del legendario investigador estadounidense, reconocido precisamente por sus revelaciones sobre el poder (político, económico y militar) en los Estados Unidos. Hersh es el autor de una de las primeras denuncias sobre los horrores de la guerra en Vietnam. En 1968, publicó que tropas de ese país habían masacrado a casi 500 personas en una aldea de Mỹ Lai, un episodio que el gobierno de Richard Nixon buscó sin éxito mantener en secreto.
Con buenos archivos de época y una ajustada selección de entrevistas repartidas entre ex compañeros, editores y amigos del periodista, la película revela el método de trabajo de Hersch, su constancia en la búsqueda de la información y su contacto con las fuentes, un aspecto que los realizadores incluso se permiten problematizar en el documental. «Nos gustaría hablar de fuentes», le propone Poitras casi sobre el comienzo. «Digámoslo así: a vos te gustaría hablar de fuentes y a mí no me gusta hablar de mis fuentes«, responde cortante Hersh.
Si bien trabajó en agencias de noticias y diarios y revistas prestigiosas como Associated Press (AP), The New York Times o The New Yorker, el veterano periodista siempre fue una suerte de outsider que, en distintos momentos y por diferentes motivos, rompió relaciones con sus editores. El documental se estructura a partir de algunos de sus artículos más emblemáticos (y explosivos) como las operaciones de la CIA para derrocar al presidente Salvador Allende en Chile o las denuncias de torturas del ejército estadounidense en la cárcel iraquí de Abu Ghraib, entre otros.
Aunque todavía firma artículos para algunos medios importantes (*), su espacio personal e independiente hoy está en la plataforma Substack, donde escribe regularmente. En uno de sus artículos con más repercusión, Hersh aseguró en 2023 que los Estados Unidos estarían detrás del ataque del gasoducto ruso Nord Stream.
A Poitras le llevó veinte años convencerlo de filmar una película sobre su vida. «Lo haré cuando esté listo», le respondió el periodista en 2005. La cineasta ganadora del Premio Oscar co dirigió Cover-up… junto a Mark Obenhaus, un realizador estadounidense que ya conocía a Hersh y que de hecho adaptó algunas de sus investigaciones periodísticas en películas como Buying the Bomb, de 1985.
En mi cuenta de X rescaté algunos archivos que aparecen en el documental como la confesión de un soldado estadounidense sobre la masacre en Mỹ Lai; un intercambio de Hesch con un televidente que lo manda a vivir a Cuba y su defensa sobre la única fuente del supuesto ataque estadounidense al gasoducto ruso.
* Entrevista complementaria: «Soy un superviviente de la edad dorada del periodismo». Seymour Hersh con El País, en 2019.




