En 2015, el director argentino Nicolás Torchinsky le propuso a su tía July Romero, una artista trans de 60 años, empezar a grabar entrevistas como parte de una película sobre su vida. Pero al poco tiempo July enfermó y esos encuentros se interrumpieron. Tras su muerte, Torchinsky pensó en registrar el proceso de desarme del departamento de July, una instancia de reencuentro con objetos y recuerdos de su tía que acompañaron el duelo familiar.
Diez años después, como resultado de esas grabaciones, el realizador presenta El polvo, una despedida poética y una evocación colectiva sobre un personaje único. «No siempre la película posible está cerca de la película soñada y en este caso cuando vi la película posible dije ‘este es mi sueño finalmente’», contó el cineasta cuando presentó su documental en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 2023.
Torchinsky suma a sus propios registros (en su mayoría planos cortos muy específicos y cuidados) una serie de testimonios de personas que conocieron a July y nunca se ven frente a cámara. Poco a poco en ese pequeño departamento en pleno desarme afloran los recuerdos, las anécdotas y el humor para una gran despedida.
A propósito del estreno de su documental El polvo, que a partir de esta semana se podrá ver en Cine Arte Cacodelphia, hablé con Nicolás Torchinsky sobre la historia de July Romero, el montaje y las dificultades para contar una vida.
El origen: «Esta película está muy cercana a mi experiencia vital. July era mi tía, la hermana de mi mamá, y vivimos en el mismo edificio durante mucho tiempo. Teníamos una relación de amigues y confidentes y siempre quisimos hacer un proyecto juntos. Ella para mí era como una especie de referente del arte. En el año 2015, cuando ya estaba enferma, empezamos a grabar nuestras conversaciones donde contaba la historia de su vida de mujer y artista trans con la idea de escribir una película. Iniciamos el proceso, pero no lo pudimos completar porque al poco tiempo ella enfermó gravemente y unos meses más tarde falleció. En ese momento le pedí la cámara prestada a un amigo y un par de días después de su muerte registré su departamento tal cual había quedado. Aún se podían percibir los últimos movimientos de ella en la casa. Empecé a registrar imágenes que en algún punto no decían nada, eran muy oscuras y opacas, pero lo hice en un impulso».
El montaje: «La decisión de no mostrar rostros fue positiva porque yo quería concentrar la mirada en lo que quedaba de July, que eran sus objetos y sus espacios. Sentía que no necesitaba ver nada más. Decidí que todas las personas, incluyéndome a mí, aparecerían como sombras o reflejos, muchas veces de espalda, pero que seríamos importantes sólo a través de las palabras».
Los archivos: «El material de archivo que se ve en la película lo filmé yo. July me había convocado en 2004 o 2005 para que hiciera un video de la obra de teatro (una adaptación de Una visita inoportuna, del artista y dramaturgo argentino Copi) con el objetivo de tener un registro para mostrar en las salas y conseguir un lugar para estrenar y mostrar sus obras. Encontré este DVD mientras estábamos desarmando su casa y rápidamente se volvió un material clave para la película. Me gustan las texturas que tienen las imágenes y es muy fuerte verla a ella haciendo de Regina Mortis, una cantante de ópera trans que, en algún punto en la obra, es la mismísima muerte».
El título: «Aparecieron un par de títulos, pero El polvo se instaló y nunca más se fue. De hecho, yo propuse repensarlo, pero tiene algo muy lindo y con muchos sentidos posibles. El otro día en una en la función de prensa hablamos del polvo de la casa, del volverse polvo, del sexo, del maquillaje y de un montón de posibilidades. Cuando tuvimos que traducir el título al inglés, que es Dust, conversando con el traductor me decía que Dust es el polvo, pero metafóricamente también es muerte».
El cierre: «Creo que la película en su totalidad, incluyendo el final, de alguna manera es una evocación. De pronto hay algo que se materializa en forma de imagen dentro de la casa. Si bien intenté abandonar muchas veces, esta película fue algo inevitable para mí. Creo que el final tiene algo de despedida también».
Tras la primera proyección de El polvo en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 2023, grabé las preguntas del público para Nicolás y su equipo. Esa grabación sirve de complemento para la edición de hoy y se puede escuchar en este link.





