De la infinidad de producciones documentales dedicadas a la vida de Lady Di, este trabajo del director inglés Ed Perkins sobresale por su enfoque. Sin voces en off ni testimonios grabados en el presente, el cineasta se apoya en archivos sobre la familia real británica grabados por distintos canales de televisión desde finales de los años ‘80.
Aprovechando el potencial de su material, Perkins sigue una línea cronológica guiado por el interés que la figura de Diana despertó en los medios, especialmente en la televisión y la prensa gráfica (mayoritariamente sensacionalista) desde que anunció su noviazgo con el ahora rey Carlos III. El documental acompaña, de una u otra manera, ese proceso donde dejó de ser Diana Spencer para convertirse en la popular princesa de Gales.
Uno podría pensar, cuarenta años después, que ese cambio le trajo más disgustos que alegrías. Desde el minuto uno, la cobertura periodística quiso saberlo todo: si pensaba tener hijos con Carlos, si Carlos la engañaba, o si se trataba, en realidad, de un matrimonio por conveniencia. El archivo del documental aparece apenas intervenido por comentaristas británicos de la época opinando sobre cada uno de los rumores que rodearon a la pareja por esos años.
Tengo especial debilidad por los documentales armados con archivos, como conté en la última edición, entre otras cosas por esa fuerza inapelable que tienen las imágenes del pasado. «Si bien es una película sobre Diana, también es una película sobre todos nosotros, sobre nuestra relación con la monarquía y la fama, y nuestra complicidad en esta historia», dijo Perkins en una crítica a los medios, pero sobre todo a sus audiencias, ávidas de chismes y entretenimiento, como en este caso.
La película sigue la evolución de las actitudes hacia la monarquía durante ese período, precisamente a través de la historia de Diana, porque ella fue un personaje muy controvertido y porque ayudó a la nación a acceder a sus sentimientos sobre la monarquía de una manera que nadie lo había hecho antes», apuntó Simon Chinn, productor de varios documentales sobre grandes personajes como Man on Wire, The Green Prince o el extraordinario Searching for Sugar Man.
Como en otras ediciones del newsletter, rescaté algunos fragmentos que me gustaron de Lady Di (o The Princess, en su título original) y los publiqué en mi cuenta de X: el anuncio oficial del nacimiento del primer hijo de la pareja real en los altoparlantes de un supermercado londinense; la increíble repercusión de la primera entrevista de Diana tras su separación de Carlos y una reacción en vivo a la noticia de su muerte, en 1997.




