En los últimos cinco años escribí varias veces sobre documentales argentinos armados con archivos. Historias personales (La chica del sur, 2012), aventuras familiares (La vida dormida, 2021 y Nuestra cosa perdida, 2025) y episodios rescatados del siglo XX (LS83, 2025), entre muchos otros.
Éramos tan flacos, el reciente trabajo de Carlos Castro, director de Operación chocolate (2023), es un interesante fresco de la década del ‘90 centrado en la vida universitaria de la ciudad de La Plata. Y, como varios de los documentales que mencioné, nació a partir de un extraordinario archivo que el propio director grabó durante sus años como estudiante de periodismo en la capital bonaerense.
Castro llegó desde General Villegas en 1994, en pleno menemismo. En la universidad se encontró con una militancia estudiantil que combinaba las cursadas con una fuerte presencia en las calles. «Era el tiempo del fin de la historia y el pensamiento único», recuerda su voz en off, sobre una generación que todavía tenía como referencias políticas a la Revolución Cubana y a la militancia argentina de los años ‘70.
Por aquellos años, Castro comenzó a hacer registros espontáneos con su cámara. De esa manera, registraba clases, charlas abiertas con personalidades que visitaban la Facultad y movilizaciones. El recorrido desemboca en el 20 de febrero de 1996, cuando una protesta estudiantil contra la reforma del estatuto de la Universidad Nacional de La Plata terminó con una brutal represión policial que dejó una docena de heridos.
A sus propios archivos, el realizador le suma otro punto de vista. A través de la Comisión Provincial por la Memoria, accede a los registros audiovisuales de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires, un organismo disuelto en 1998, que llevaba un registro minucioso de los estudiantes.
A propósito del estreno en cines de Buenos Aires y La Plata, esta semana hablé con Carlos Castro, director de Éramos tan flacos, sobre el origen de su documental, las referencias de otras películas y el trabajo de montaje.
El origen: «En la pandemia empecé a digitalizar los archivos mientras empezaba a esbozar un guión sobre lo que fue vivir en La Plata, y sobre lo que era la vida cotidiana de un estudiante universitario en la ciudad. En los ‘90, había una confluencia muy grande de estudiantes de todas las provincias. La Plata y su universidad eran un centro gravitacional muy importante. Cuando empecé a digitalizar las imágenes no recordaba que tenía tanto material».
Los archivos: «Eran aproximadamente 80 horas de grabación. No recuerdo exactamente cuántos casetes, pero probablemente fueran alrededor de cien. Un casete duraba 40 minutos y vos tenías que ir grabando prudencialmente. Encontré cintas mordidas por otras grabaciones, con retazos que había que cotejar y visionar con mucho detalle».
Vivir en La Plata: «Yo quería hacer un fresco sobre la vida y la militancia universitaria de los años ‘90. En un principio pensé que podía ser a nivel nacional, pero cuando empecé a digitalizar estas imágenes me encontré con que había un material muy concentrado en La Plata, muchísimo más rico. Era una grabación de forma inorgánica, que no tenía ninguna pretensión, que no estaba pensada de ninguna forma para esto. En ningún momento pensé que iba a ser un documental. La película dialoga perfectamente con este presente porque es una especie de bucle que vuelve a un mismo lugar en términos de la vinculación de la universidad con el Estado. Con una diferencia sustancial: en aquellos años la matrícula no superaba los 600 mil estudiantes en toda la universidad pública. Hoy está llegando casi a 3 millones. Durante los últimos 15 o 20 años la universidad creció sustancialmente en infraestructura, investigación, extensión y profesionales. En los ‘90, la gran mayoría de los sectores del Estado, recursos naturales y servicios fueron privatizados. Pero la universidad no. Nosotros nos oponíamos fundamentalmente a la posibilidad del arancel, que tuvo una primera instancia en la Ley de Educación Superior».
El archivo de la Comisión Provincial por la Memoria: «El tercer tramo de la película, fundamentalmente el 20 de febrero del ‘96, que es la reforma de los estatutos, está grabado por los servicios de inteligencia. Desde los años ‘50 hasta el año ’99 había un seguimiento de la población civil muy detallado y muy importante, y el sector estudiantil era uno de los más sustanciales. En las imágenes se observa un registro muy preciso. Si se quiere, tiene una progresión dramática mucho más direccionada que lo que yo podía grabar. Era un seguimiento pormenorizado. Accedimos a esas imágenes después de un trabajo de sistematización increíble que tuvo la Comisión Provincial por la Memoria desde el año 2003. Fue catalogando quizás el archivo público recuperado de la inteligencia de la policía más importante que tiene la Argentina.
Documentales de referencia: «La chica del sur (2012), sobre todo, fue una gran inspiración. Por supuesto también hay documentales que en los últimos años han marcado el tratamiento del archivo como El silencio es un cuerpo que cae (2017), de Agustina Comedi y Esquirlas (2020), de Natalia Garayalde, que son fantásticos. De alguna manera nos iban ordenando cómo trabajar. Después hay una película mucho más monstruosa en todo sentido por cómo trabaja, que es Tarnation (2003), de Jonathan Caouette«.
Las entrevistas: «En un momento pensé que las entrevistas estorbaban porque el archivo habla por sí mismo y la narración puede dar cuenta de eso. Pero instantáneamente nos dimos cuenta de que era un esquema que quedaba aislado. Las entrevistas le daban contexto y traían al presente a los estudiantes. Nos parecía que, si bien hoy está muy de moda trabajar solamente con archivo, darle el contexto del presente le daba una dimensión de contenido más importante.
El título: «Éramos tan flacos estuvo siempre bastante presente. Había otro título que era El club de fiestas, marchas y peñas, porque uno se encontraba en las marchas, en las peñas y en las cursadas. Pero este me parece que trabaja desde dos lugares. Uno desde el éramos: ya forma parte del pasado y en ese éramos está la inocencia política que también teníamos, ciertas cosas que creíamos que se solucionaban de manera inmediata. Tiene que ver con una cuestión de la primera juventud, de esa energía y a veces también esa soberbia y ceguera. Y flacos, bueno, también porque siempre hacemos chistes con amigos cuando nos vemos después de un tiempo y decimos: ¿Cuántos kilos hace que no nos vemos?».
(*) Éramos tan flacos se podrá ver en los siguientes días y horarios:
Cine Gaumont (Buenos Aires):
Sábado 26/09, 20:30hs
Cine Select (La Plata):
Jueves 01/10, 18:30hs
Viernes 02/10, 18:30hs
Sábado 03/10, 18:30hs
Domingo 04/10, 18hs
Lunes 05/10, 18:30hs
Martes 06/10, 18:30hs
Miércoles 07/10, 18:30hs
Cineclub Proyecciones Terrestres (La Plata):
Domingo 04/10, 19hs
Sábado 10/10, 20hs
Jueves 15/10, 19hs
Domingo 18/10, 17hs
Lunes 26/10, 21hs
Viernes 30/10, 20hs







